Claves para conservar su buena salud
Parte III

¿DÓNDE ACTÚA?

El aspecto más característico del ejercicio de la Quiropráctica es la corrección de las subluxaciones de los segmentos vertebrales y pélvicos mediante actuaciones específicas y predeterminadas. El objetivo de tal corrección consiste en normalizar la posición de los segmentos por cuanto respecta a sus superficies articulares y en aliviar los consiguientes trastornos de naturaleza neurológica muscular y vascular.

La subluxación vertebral consiste en una alteración de las relaciones entre dos vértebras de la columna, donde uno de estos segmentos ha perdido su movilidad normal con respecto a la vértebra superior o inferior. Un bloqueo vertebral o un exceso de movilidad pueden dar lugar a una irritación de los nervios espinales que “salen” entre dos vértebras a esa altura de la columna. El sistema nervioso puede dividirse en dos partes principales (no hay que olvidar que estas partes trabajan juntas en una acción integrada y con una finalidad concreta), que son:

a) El sistema nervioso central, del que forman parte el cerebro y la medula espinal, encerrada en el canal vertebral;

b) El sistema nervioso autónomo o vegetativo, constituido por ganglios y nervios que emergen de la médula espinal. Este sistema se conoce también como "sistema involuntario",

Siempre, en cualquier postura, es conveniente tratar de mantener cuello y espalda alineados y 'planos'; evitando la acentuación de la curvatura de la parte inferior de la espalda por Ej.: flexionando las piernas.

Para quienes suelen dormir en posición supina, lo mejor es colocar una almohada pequeña bajo el cuello. Para quienes, en cambio, prefieren dormir sobre un costado, se aconseja usar una almohada algo mayor, que mantenga la alineación natural del cuello y la columna vertebral.

Dormir con una almohada demasiado alta es cansado para el cuello y la espalda; el mismo efecto negativo es el provocado por la costumbre de dormir boca abajo, postura que origina dolor de espalda y de cabeza.

Cuando se debe levantar un objeto muy pesado, es conveniente trabajar sobre todo la musculatura mas fuerte de las piernas, con objeto de reducir el esfuerzo y prevenir distorsiones y desgarros.

En la medida en que rige las funciones sobre las que no ejercemos un control directo y consciente, como las del corazón, el estómago y el intestino. El sistema nervioso autónomo se divide a su vez en simpático y parasimpático. Ambas partes se diferencian morfológicamente entre sí y son en gran parte fisiológicamente antagonistas. El sistema nervioso simpático está conectado con el sistema nervioso central a través de los segmentos dorsales y lumbares superiores de la columna vertebral. El sistema nervioso parasimpático está conectado con el sistema nervioso central a través de una serie de nervios craneales y a través de los segmentos sacros de la médula espinal.

Ambos sistemas, simpático y parasimpático, inervan numerosos órganos; en esta doble inervación, generalmente los dos sistemas son fisiológicamente antagonistas. Así, por ejemplo, cuando los nervios que salen entre la quinta y la sexta vértebra dorsal están irritados y envían un exceso de señales nerviosas en dirección al estómago, se produce una disminución en la producción de jugos gástricos. En consecuencia, es necesario mantener un cuidadoso equilibrio entre los impulsos del sistema simpático y parasimpático, con objeto de mantener el equilibrio fisiológico general. Queda así aclarada la razón por la que de la subluxación de una vértebra se puede deducir la existencia de una disfunción orgánica, y viceversa.

 

CONTRAINDICACIONES
 

El ajuste corrector es una maniobra que se realiza sobre la articulación vertebral <O extravertebral>, ejerciendo una presión rápida y profunda. Es evidente que tales maniobras están contraindicadas sobre todo en presencia de alteraciones de la estructura ósea, que podrían verse agravadas por la aplicación de fuerza desde el exterior. Algunas contraindicaciones son absolutas, otras relativas. Entre las primeras cabe citar los tumores y las metástasis, las infecciones, la espondiloartritis anquilosante y las fracturas. Las contraindicaciones relativas son muy numerosas y de la habilidad del quiropráctico depende que su número disminuya.